PRESENTACIÓN

Es una alegría para mi, el poder introducirles a ustedes las glorias del brahmacarya. Brahmacarya es la vida de un estudiante célibe que recién comienza a comprender cual es la responsabilidad de haber nacido en un cuerpo humano. Generalmente se asocia la practica de brahmacarya con la vivencia en Gurukula, la escuela del Guru, o la vivencia en un ashram, bajo los estrictos principios de la vida monástica. En sinopsis se puede decir que brahmacari o brahmacarini es un hombre o una mujer estrictamente célibe que usa su tiempo para servir a su maestro espiritual, para servir a los Vedas y a toda la humanidad. El concepto brahmacari también tiene otras aplicaciones prácticas, por ejemplo, se usa el termino grihasta brahmacari para aquellas parejas que usan la vida sexual única y exclusivamente para invitar hijos a sus familias y al mismo tiempo son muy dedicados al servicio de los ideales espirituales. Swami BA. Paramadvaiti

jueves, 23 de abril de 2009

Beneficios de la práctica de brahmacarya.


Como seres concientes tenemos la capacidad de crear vida a través de nuestra energía sexual, por supuesto sólo en un sentido relativo. Solo podemos ser creadores sirviendo como instrumentos, pues los orígenes de la vida sólo pueden ser considerados y comprendidos en una causa espiritual última.

Si reconocemos el origen de toda vida como divino, será natural pensar en lo divino de nuestro propio ser, por lo tanto es natural aceptar que los fluídos sexuales de la procreación constituyen una energía extremadamente valiosa. El resurgimiento de una nueva ética, la cual fue conocida como “la preservación del planeta“, ha hecho que muchas personas comprendan que podemos obtener la libertad a través de ciertas restricciones; por ejemplo, por restringirse del uso de intoxicantes una persona puede gozar de la libertad de una conciencia clara.

Muchos de nosotros, debido a una positiva concientización, ahora no ingerimos comidas altamente procesadas, las cuales contienen una gran cantidad de conservantes químicos y por lo general tienen buen sabor, pero disminuyen nuestra duración de la vida. Similarmente, puede llevar un tiempo el considerar cómo el retener los fluidos sexuales puede prolongar nuestra vida, esto requerirá de un tremendo esfuerzo, pero sin duda será la causa de nuestra libertad de pensamiento, eximiéndolo de las ansiedades que ocasiona el querer disfrutar de la vida sexual.

El progreso requiere aceptación y eliminación, la vida es como una gran escalera de muchos escalones y debemos estar más preocupados en alcanzar el tope de la escalera más que con cualquier escalón en particular.
En un punto aceptar una idea particular puede constituir progreso, luego esa idea puede ser eliminada con el fin de que sigamos en un estado de avance progresivo.
El dejar los primeros escalones para seguir avanzando, nos capacita para ascender en la escalera de la vida, pero aún así es posible que para algunas personas, o incluso para algunos devotos, el ascenso por encima de una práctica sexual irrestricta pueda verse prácticamente imposibilitada, pero aun así, ellos deberían estudiar cautelosamente los beneficios que otorga la práctica de brahmacarya.

La primer ola de la revolución sexual fue promovida con una visión de expresión meramente sexual, la cual perseguía el incremento o la búsqueda de un mayor placer, en cambio la práctica de brahmacarya promueve una apreciación más profunda de la energía sexual que yace dentro nuestro, lleva nuestra atención hacia una visión más universal y al mismo tiempo es la fuente de una óptima salud, de una capacidad mental e intelectual en incremento, de experiencias místicas y abre la posibilidad para una completa comprensión espiritual.

lunes, 16 de febrero de 2009

La más importante regla de protección.



En el ashram del maestro espiritual hay reglas y valores que nos protegen y nos enseñan a cuidar nuestra castidad más allá del impulso de los sentidos, o de la tentación que las distintas formas de la ilusión nos ofrece.
La más sencilla e importante de todas estas reglas de protección, es que hombres y mujeres que no son casados no deban hablar a solas entre ellos en sitios privados; y se recomienda que se mantengan siempre visibles hacia los otros miembros de la comunidad, incluso en el caso de requerir una conversación mas personal. Esta es una regla sagrada. ¿Porqué lo será? ¿Porqué la gente no es de confianza? No, Srila Harijan Maharaja respondió a esta pregunta en una forma muy apropiada: "Yo creo en ti, pero no creo en Maya, no creo en la ilusión".
No se trata de desconfiar personalmente de alguien en particular. En las escrituras aprendemos que hay cuatro tipos de defectos que cubren al alma condicionada. Estos son: la tendencia a cometer errores, la tendencia espontánea a engañar o a mentir, la tendencia a quedar controlados por la ilusión y la tendencia a perder el control de los sentidos o la incapacidad de los mismos.
Este análisis nos permite concluir que nuestra situación en el estado condicionado es débil y precaria, pues estamos constantemente expuestos a ser arrastrados por cualquiera de estas tendencias. Al estar así expuestos, nuestras capacidades se ven afectadas de modo tal que muchas situaciones o decisiones quedan mas allá de nuestro alcance, incluso, más allá de nuestra propia voluntad o determinación. Es por eso que las personas que realmente valoran su vida espiritual toman esta recomendación como algo muy importante y no como un consejo fanático, si no más bien como la luz que nos muestra el camino más seguro para transitar. Uno debe ser cuidadoso entonces de procurar mantener intacta su conducta personal en relación al sexo opuesto siguiendo esta regla tan fundamental.
Entonces, para que uno esté bien en el cultivo de su conciencia devocional, en su brahmacarya, uno necesita una buena protección espiritual. Esa protección desciende cuando el devoto desarrolla una actitud humilde, acompañada de un profundo sentimiento de rendición y además está plenamente ocupado en el servicio del maestro espiritual.

viernes, 23 de enero de 2009

Derrotando la filosofía de Sigmund Freud.


El siguiente es un extracto de una conversación entre Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Srila Prabhupada y dos de sus discípulos en relación a los postulados que el Dr. Freud tiene para explicar la función de la sexualidad humana y su diagnóstico clínico, la cuál es confrontada a la verdad revelada en el conocimiento contenido en los vedas.

Syamasundara dasa: Freud observó un conflicto entre el ser primario, al cual llamó el id, y el ser ético, al que llamo el ego. Es el id el que intenta gratificar todas las necesidades, y su motivación básica es la libido, el instinto sexual. Cuando el id entra en contacto con los sentidos, se forma el ego. El superego es una parte modificada del ego, el cual se forma a través de las experiencias relacionadas con los propios padres. El superego se caracteriza por los sentimientos de la conciencia, y es el principal factor de represión en la lucha del ego por doblegar las tendencias primitivas, ilegítimas y auto-motivadas del id.

Srila Prabhupada: Nosotros también aceptamos que todos tienen un apetito sexual, y en los sastras se declara que el sexo es la principal atadura al mundo material. Estas tendencias, son inherentes a la entidad viviente. De acuerdo con los sastras, se nos permite el intercambio sexual en el matrimonio, pero se nos prohíbe tener cualquier otro sexo. Krishna dice, dharmaviruddho bhutesu kamo'smi. "Yo soy la vida sexual que no es contraria a los principios religiosos". (Bg. 7.11). Esto significa que la vida sexual tiene que ser regulada. Por supuesto, la gente tiene una tendencia pervertida a tener sexo, en contra de los mandatos Védicos. Los Vedas brindan regulaciones para todas las actividades indeseables.

La idea es restringir estos anarthas, estas cosas indeseables, para que la entidad viviente pueda liberarse eventualmente de las mismas. En el estado condicionado, todos crean un ego falso, pensando "yo soy americano, soy hindú, soy cristiano, musulmán, ruso, soy un ser humano, soy este cuerpo, soy esto, soy aquello". Eso es ego falso. El ego superior dice, "Yo soy Brahman. Yo soy el sirviente eterno de Krishna". Si comprendemos al ser de esta manera, el ego falso se desvanece automáticamente. Nuestros sentidos son burdos, pero son controlados por la mente. La mente es una parte del cuerpo sutil, y la mente, a su vez, es controlada por la inteligencia. La inteligencia es controlada por el ego, y si este ego es falso, toda la estructura es falsa. El falso ego piensa, "Yo soy este cuerpo". Esto es una falsa identificación. Cuando el ego está así ilusionado, todo lo demás que está subordinado a él, también está en ilusión, porque todo lo demás se yergue sobre una plataforma falsa. Por consiguiente, los Vedas nos aconsejan acceder al nivel del conocimiento, y eso se denomina brahma-jñana. Como lo expresa el Bhagavad-gita:


brahma-bhutah prasannatma na socati na kanksati samah sarvesu bhutesu mad-bhaktim labhate param

"Aquel que está trascendentalmente situado, de inmediato realiza al Brahman Supremo. Él nunca desea ni se lamenta por nada; está igualmente dispuesto para con toda entidad viviente. En ese estado, alcanza el servicio devocional puro a Mí". (Bg. 18.54).

Cuando accedemos a ese conocimiento, que no somos el cuerpo si no un alma espiritual pura, de inmediato nos volvemos felices. Todas las neurosis y problemas que Freud está tratando de curar, se deben al ego falso. Cuando comprendemos nuestra verdadera posición, el fuego ardiente de la existencia material se extingue de inmediato. Freud está describiendo ese fuego ardiente, y está intentando curar a la gente, dentro de ese fuego. Más ¿cómo puede ser feliz la persona cuando está rodeada por fuego? Es el propio fuego el que debe ser extinguido, o la persona misma la que debe ser retirada del fuego. Luego, habrá felicidad.



Syamasundara dasa: El ego desarrolla estrategias defensivas contra esta ansiedad engendrada por el id. Toda vez que ocurre un fuerte deseo animal, el ego lo reprime, en mérito a la auto-preservación.

Srila Prabhupada: La represión siempre está presente. Si estamos enfermos, y el doctor nos aconseja no ingerir alimentos sólidos, tenemos que reprimir nuestro apetito. En el sistema de brahmacarya, el brahmacari reprime su deseo por el sexo. Eso se denomina tapasya, represión voluntaria. Por supuesto, esto es muy difícil si no se tiene otra ocupación mejor. Por consiguiente, como ya dijera, tenemos que reemplazar un empleo inferior por uno superior. Cuando se cautivan al ver la hermosa forma de Krishna, ya no desean ver naturalmente la forma de una joven.



Syamasundara dasa: Los Budistas hablan no solo de la represión de los deseos, si no de su extinción.

Srila Prabhupada: Nosotros no propiciamos eso. Siempre habrá deseos, y a veces tenemos que reprimirlos. Mi Guru Maharaja solía decir que en cuanto te levantas de la cama, debes golpear a tu mente un centenar de veces con tus zapatos, y cuando te vas a acostar en la noche, debes golpearla cien veces más con un palo de escoba. De esta forma, podrás controlar la mente. Los tigres salvajes tienen que ser controlados por la represión, más cuando los tigres se hallan bajo control, no hay necesidad de represión. Luego, se puede jugar con los tigres, y ellos serán vuestros amigos. De modo que la represión no es mala.



Hayagriva dasa: Freud consideraba la represión sexual como dañina, pero la sublimación a menudo como benéfica. El no propiciaba la total libertad sexual; antes bien, sugería que en vez de intentar negar el impulso sexual, debíamos tratar de reorientarlo, quizás hacia alguna actividad artística o el estudio positivo.

Srila Prabhupada: Esto significa desviar nuestra atención, y eso se recomienda en la cultura Védica para el brahmacari. Si se nos enseña Krishna desde el preciso comienzo de la vida, olvidaremos el sexo. Incluso si un adulto adopta formalmente la conciencia de Krishna, también puede olvidar el sexo.

Tal es la experiencia de Yamunacarya:

Yadavadhi mama cetah krsna-padaravinde

"Puesto que he estado ocupado en la conciencia de Krishna, cada vez que pienso en el sexo, escupo".

Si nos ocupamos en el sexo irrestricto, eventualmente seremos impotentes. Es la vía natural, de castigo de la naturaleza. El sexo no puede ser reprimido artificialmente, más existe un adecuado proceso de entrenamiento.



Syamasundara dasa: Freud lo consideraría una forma de represión.

Srila Prabhupada: Su idea de la represión es diferente de la nuestra. Nuestra represión significa levantarse temprano a la mañana, asistir al mangala-aratika, cantar el maha-mantra Hare Krsna y ocuparse en el servicio devocional. De este modo, nosotros reprimimos las propensiones materialistas, y se despierta la vida espiritual pura.



Hayagriva dasa: Freud creía que el sexo no podía ser erradicado, y que si uno es entrenado, se auto-manifestaría en una neurosis indeseable.

Srila Prabhupada: El no conocía el proceso de entrenamiento de la conciencia de Krishna. De acuerdo con nuestra filosofía, en la medida en que tengamos inclinaciones sexuales, tendremos que aceptar un cuerpo material y enredarnos en las miserias de la existencia material. Sin embargo, existe lo que se denomina vida espiritual, y si somos entrenados espiritualmente, ya no seremos perturbados por los deseos materiales.



Syamasundara dasa: Freud opinaba que la mayoría de nuestros problemas, los cuales son de naturaleza sexual, pueden ser curados evocando las experiencias penosas y analizándolas objetivamente.

Srila Prabhupada: Debemos entender por qué se presenta este problema sexual. Si toleramos una pequeña sensación de picazón, nos ahorraremos mucho sufrimiento.

Yan maithunadi-grhamedhi-sukham hi tuccham kanduyanena karayor iva duhkha-duhkham

"La vida sexual es comparable a rascarnos con las dos manos, para aliviar una picazón. Los grihamedhis, los jefes de familia sin conocimiento espiritual, consideran que dicha picazón es el mayor nivel de felicidad, aunque en realidad es una fuente de aflicción". (S. Bhag. 7.9.45).



Cuando los hombres ordinarios están apegados excesivamente a la vida materialista, su única felicidad es la relación sexual. Los sastras dicen que la felicidad derivada de la relación sexual, es sumamente insignificante. Por cierto, ni siquiera es felicidad. A lo sumo, puede ser considerada una felicidad de décima clase. Dado que la gente no tiene idea de la felicidad de la Conciencia de Krishna, consideran que el sexo es la máxima felicidad. Pero si lo analizamos, ¿qué clase de felicidad es? Cuando tenemos una picazón, nos rascamos y sentimos cierto placer, más cuando ese placer pasa, los efectos son abominables, pues la picazón empeora. Los sastras nos informan que si tan solo tratamos de tolerar esta sensación de picazón, nos ahorraremos un considerable caudal de sufrimiento. Esto es posible si practicamos la Conciencia de Krishna.


miércoles, 31 de diciembre de 2008

FORMAS SUTILES DE LA LUJURIA


La lujuria tiene formas sutiles que se manifiestan a través del deseo de ganancia, del deseo de distinción y adoración. Estos deseos perturban al alma condicionada alejándola del verdadero objetivo espiritual, el cual es desarrollar amor puro por Dios. No olvidemos que lujuria es en definitiva el deseo de querer disfrutar separadamente de la voluntad de Dios y tan pronto nos adjudicamos algunos de los atributos divinos, o queremos ocupar, o imitar la posición del Señor Supremo, el cual tiene potencias limitadas tales como fuerza, riqueza, conocimiento, belleza, fama y renunciación; tratamos de relacionarnos con los objetos o circunstancias que nos proporcionaran solamente una factisfacción efímera, la cual es solo la respuesta a nuestras envidias de Dios, y esto es lo que se conoce como las manifestaciones sutiles de la lujuria.Existen diferentes metodologías de protección que los practicantes de brahmacarya utilizan voluntariamente, donde no solamente se purifican de las influencias sutiles de la lujuria, si no que también pueden despertar cualidades trascendentales.Cuando un brahmacari vive ene el ashram de Guru, el utiliza sus ganancias para el servicio general y publico de la comunidad, sus deseos de codicia personal son así canalizados hacia el servicio devocional, lo cual costituye una una conección espiritual con el señor Supremo. Los grihastas brahmacaris también pueden avocar un porcentaje de sus ganancias al servicio común, y de esta manera también canalizar las tendencias codiciosas, pues la codicia nos invita al disfrute de los sentidos y la mente, y ellos nos invitan a la mala utilización de la forma humana de vida.El devoto o practicante no desea ser distinguido, mas bien ofrece todas las glorias y reverencias a su maestro espiritual, pues el considera que las situaciones auspiciosas que se manifiestan en su vida son a causa de las enseñanza que su maestro espiritual le otorga, y si algo desfavorable sucede El considera que es debido a su propio karma, así el aspirante sincero nunca buscara ser distinguido.El fundamento esencial en la vida espiritual, es comprender nuestra posición original como sirvientes y adoradores de Dios. La persona sin fundamentos filosóficos o espirituales fácilmente puede caer víctima de este aspecto sutil de la lujuria deseando la adoración de la fama, la adoración en el hogar, o reclamando simplemente honor y respeto. El vaisnava es entrenado a cultivar la humildad y el agradecimiento, siempre esta dispuesto a ofrecer respeto a todos y no esperar respeto para si mismo. El no desea ser adorado, mas bien el comprende que Dios debe ser adorado y dirige toda su atención hacia este propósito.De esta manera las tendencias sutiles de la lujuria pueden ser encausadas hacia perspectivas superiores, las cuales serán la base para despertar la devoción que el alma anhela.

martes, 9 de diciembre de 2008

PRINCIPIOS DE PUREZA


Los así llamados brahmacaris invierten el 100% de su tiempo y sus recursos para la vida espiritual, ellos practicamente viven como un sannyasi, sin privacidad y como un miembro íntimo de la familia espiritual.
El brahmacari no guarda secretos para con su maestro espiritual, y el sabe que la firme dedicación
para el servicio y los estudios es un requerimiento natural y no una obligación impuesta, o una disciplina militar, es una práctica de austeridades que uno mismo acepta, sabiendo muy bien que le convienen y le benefician. Pueden existir muchas perturbaciones mentales, ya que la lujuria, la envidia y la codicia, las estamos trayendo de vidas pasadas, pero desde bien jóvenes debemos empezar a combatirlas.
Brahmacarya es la práctica necesaria para aprender todas las medidas de protección para ser utilizadas en la guerra que uno tiene con la mente y los sentidos durante toda esta vida. La mente es muy pícara y uno necesita verdadero apoyo de la asociación de los devotos para poder vencerla, por eso es recomendable llevar esta práctica en companía y servicio a otros devotos.
Normalmente pocos devotos pueden tener la oportunidad de vivir junto a su diksa guru, pero uno puede recibir la guia de siksa gurus que lo eduquen en el sendero de lo correcto y lo inspiren a uno en la vida espiritual. Swami BA. Paramadvaiti

OCHO ASPECTOS



El significado más amplio de la palabra brahmacarya está en el diccionario:
brahma carati iti brahmacarya
Actuar en la plataforma plenamente espiritual.
El voto de brahmacarya está destinado para ayudarlo a uno a abstenerse completamente de la complacencia sexual y sensual, en los actos, en las palabras y en la mente; todo el tiempo, bajo todas las circunstancias y en todos los lugares. (yajñavalkya smrti)
De esta manera podremos adquirir una conciencia más adecuada para conectarnos con el interés del amor universal.
Hay ocho prácticas que favorecerán la pureza y la honestidad de todas nuestras acciones.
1- No pensar en vida sexual.
2- No hablar acerca de la vida sexual.
3- No coquetear con el sexo opuesto.
4- No mirar lujuriosamente al sexo opuesto.
5- No hablar íntimamente con el sexo opuesto.
6- No decidir ocuparse en intercambio sexual.
7- No esforzarse por la vida sexual.
8- No ocuparse en la vida sexual ilícita.

ADI RASA



La tendencia sexual está irresistiblemente presente en todo este mundo y en todas las especies. En esta era actual esto se usa como fuente de placer, felicidad, falso amor, o degradación. Pero la práctica sexual en este mundo es una distorsión del verdadero amor espiritual eterno, el cual es progresivo, positivo y nunca se contamina, este sentimiento de amor trascendental es conocido como ADI RASA.
En el mundo espiritual Krishna y sus consortes están atraídos espontáneamente el uno al otro y se ocupan en pasatiempos amorosos en un intenso intercambio de adi rasa.
athato brahma jijñasa
La forma humana de vida esta destinada a la autorrealización, es decir la forma humana de vida está destinada a superar el deseo sexual y despertar ADI RASA.
Este es el proceso para poder purificarnos de todas las ataduras materiales y por la gracia suprema poder entrar a nuestro eterno hogar.
Incluso el mismo Señor Caitanya Mahaprabhu adopta el humor de Srimati Radharani justamente para poder buscar y saborear la dulzura máxima del ADI RASA

HEROISMO REAL



Mientras haya lujuria en nuestro interior habrá insatisfaccion, no debemos acusar al medio ambiente o a las diversas circunstancias por nuestras insatisfacciones.
Hay seis enemigos atacando incansablemente al alma condicionada, estos son; lujuria, ira, codicia, locura, ilusión y envidia.
La lujuria es descrita en el Bhagavad Gita como el principal enemigo de la entidad viviente, el cual nunca se satisface e internamente nos mantiene en un estado de angustia y ansiedad, y arrastra a las personas a todos tipo de actividades equivocadas. De la lujuria surge la ira, luego la memoria se confunde, es decir se pierde en criterio de lo bueno y malo, de lo correcto e incorrecto, y cuando la memoria se confunde se pierde la inteligencia, quedándonos así privados de una verdadera concepción práctica espiritual.
Un verdadero yogi anhelante del amor divino lucha intensamente para vencer a estos obstáculos del bien y de la honestidad.
En las escrituras se dice que hay 4 formas de conquistar al enemigo:
1- Conciliación
2- Ofrecer regalos
3- Ofrecer una posición
4- A través del castigo
Sri Kamadeva le recomienda a Arjuna que utilice el cuarto método es decir “Castiga a tu lujuria con el arma del conocimiento”. Esto significa actuar bajo la estricta guía de Guru, Sastra y Sadhu.

CONSEJOS DE UN SADHU



Una ves le preguntaron a Srila Sridhar Maharaj...como podré superar la lujuria ?. Y él respondió de una manera muy simple y muy profunda...“aceptando más servicio responsable”.
Krishna mismo dice en el Bhagavad Gita, “A mí se me puede conocer tal como soy únicamente a través del servicio devocional”,
Nuestros maestros espirituales nos han regalado una amplia variedad y posibilidades de servicio devocional a través de maravillosos y casi inmumerables proyectos. Si aceptamos de todo corazón dichos servicios, éstos se volverán fuente de purificación, de libertad, de armonía interna y de amor espiritual.
Debido a que los impulsos del deseo sexual son tan intensos y la relación hombre-mujer por lo general es muy compleja, es muy dificil mantener nuestra atención plenamente en nuestra necesidad espiritual. La responsabilidad en el desempeño de nuestro servicio nos será de gran protección y guía, tanto para personas solteras como casadas.

INGRESANDO AL MUNDO DEL AMOR



Una de las cualidades del practicante de brahmacarya es que él no odia a nadie y mantiene una respetuosa distancia del sexo opuesto, también siente mucha generosidad para con todas las entidades vivientes y no se siente superior a aquellos que conviven en el ashram de grihasta, ya que el matrimonio es la tapasya donde se aplica para la familia aquello que se aprendió en la vivencia del ashram de brahmacari.
En fin de cuentas, mantener la practica de brahmacarya durante toda la vida será un glorioso premio para quienes han orado mucho por ello y han servido a su maestro espiritual con tanto esmero y dedicación como si tuvieran 10 hijos propios.
El brahmacari ashram no es para evitar la responsabilidad o el trabajo duro, mas bien es una oportunidad donde se aprende intensamente a trabajar para hacer felices a otros, vivir para servir es el lema, y no vivir para servirse de la bondad de otros, de esta manera el practicante se mantiene siempre humilde y feliz. Swami BA. Paramadvaiti